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domingo, 10 de abril de 2016

Ante el centenario de Neftalí Beltrán

(Texto publicado en el periódico mural del Instituto Veracruzano de la Cultura, correspondiente al mes de abril de 2016).


Ante el centenario de Neftalí Beltrán
por Óscar Hernández Beltrán.

El próximo 16 de mayo se cumplirá el primer centenario del nacimiento del poeta alvaradeño Neftalí Beltrán. Don Neftalí se dio a conocer en el grupo Taller (1938-1941) junto a Octavio Paz,  Efraín Huerta y Alberto Quintero Álvarez.  Además de poesía, escribió para el teatro, la radio y el cine. Se desempeñó como diplomático en embajadas de México en Brasil, Portugal, Holanda, Polonia e Italia.
                Su obra fue breve. A los veinte años publicó su primer libro, titulado Veintiún Poemas y, en 1949, la edición definitiva de su libro más reconocido: Soledad enemiga. En el año de 1966 el Fondo de Cultura Económica publicó la primera edición de su Poesía Completa. Para el crítico José Luis Martínez, Neftalí Beltrán escribía “…esa poesía que nace de los momentos en que se está sólo, de noche, pensando en la muerte” y considera que poemas como Dondequiera que voy  y Ya no veré la luz son “de los más emocionantes y personales de su tiempo”.

                A mediados de la década de los noventa, luego de jubilarse del servicio exterior, Don Neftalí regresó a México y se instaló en el Puerto de Veracruz. En el año de 1995 fue beneficiario del Programa Estímulos a Creadores en la categoría de creadores con trayectoria, con el proyecto “Diez Décimas”. Falleció en 1996. Un año más tarde, el Instituto Veracruzano de la Cultura editó la segunda y definitiva edición de su obra poética, con el título Poesía (1936-1966). En el texto liminar de dicha publicación, Ángel José Fernández escribió: “Al jubilarse del servicio exterior, regresó al país; tornó a radicarse primero en la Capital, luego en Veracruz, donde vivió como siempre, alejado de todos; volvió a visitar Alvarado, su tierra natal: allí recogió su tiempo, la añorada felicidad de la infancia, irrepetible, inigualable, frente a la laguna y entre la gente sencilla de su pueblo.” Recordemos en su centenario a Don Neftalí, a quien Octavio Paz calificó como uno de los mejores poetas de su generación.  

jueves, 2 de abril de 2015

Junkie de nada, de Zazil Alaíde Collins.

(Reseña para cápsula televisiva, transmitida  por Radio y  Televisión de Veracruz (RTV), en el programa Itaca, del Instituto Veracruzano de la Cultura,el 30 de abril de 2015, a las 19:00 horas).

Junkie de nada, de Zazil Alaíde Collins.
Por Óscar Hernández Beltrán

A finales de los años noventa el grabador Alec Dempster  y el versador  Zenén Zeferino publicaron El Fandanguito, una especie de lotería jarocha, elaborada a partir de los sones tradicionales del Sur de Veracruz. Una década más tarde, en 2009, la capitalina Zazil Alaíde Collins dio a conocer Junkie de nada, su primer libro de poemas. El volumen consta de diez segmentos que corresponden, cada uno,  a alguna de las cartas de aquella lotería. La crítica especializada mostró de inmediato un gran interés por la nueva poeta y por su obra. Los especialistas  coincidieron en señalar la originalidad y el vigor expresivo de los poemas que lo integran, así como el hecho de que el libro contenga una estructura  hipertextual que remite constantemente a letras de piezas de rock, páginas de internet o instalaciones y que,  al mismo tiempo, esté marcado por un profundo escepticismo que, pese a su carácter frecuentemente irónico, ofrece al lector una sensación de general de fatiga y decadencia, que resultan sorprendentes en una joven que contaba apenas 25 años al publicar el libro.
                Lo cierto es que, pese a ciertos tropiezos rítmicos y a una acusada dispersión temática, Junkie de nada es un poemario pleno de hallazgos, versos afortunados y secuencias logradas en el que se abordan asuntos tan relevantes como  la perspectiva de género, el placer sexual, la soledad, la sobriedad, y su contrario, la embriaguez, con un lenguaje  sencillo y claro y un carácter con frecuencia onírico y, en todo caso, profundamente imaginativo. ¿No es eso acaso  lo que solemos esperar de los libro de poesía?.

                La buena noticia es que Junkie de nada, que tuvo un tiraje inicial de apenas 500 ejemplares en su edición impresa, se puede localizar con facilidad en internet en donde, además, es posible establecer vínculos con los otros productos culturales a los que el libro remite con frecuencia. Junkie de nada, de Zazil Alaíde Collins, un libro de inspiración jarocha que vale la pena leer.